Sábado, 06 de junio
AHORA

Eterno: a tres años de la histórica consagración de Argentina en el Mundial de Qatar

Un aniversario para la memoria colectiva

Hace tres años, el 18 de diciembre de 2022, la Selección Argentina alcanzaba la gloria máxima al consagrarse campeona del mundo en el Mundial de Qatar. Con una final que ya es considerada una de las mejores de todos los tiempos, la Albiceleste obtuvo su tercera estrella, después de los títulos logrados en 1978 y 1986, y selló definitivamente el legado de Lionel Messi como uno de los más grandes futbolistas de la historia.

El estadio Lusail fue el escenario de una noche cargada de simbolismo y dramatismo. Enfrente estaba Francia, el campeón defensor, liderado por Kylian Mbappé, señalado como el heredero del trono futbolístico. El duelo reunía a las dos selecciones que mejor habían jugado el Mundial y prometía una definición a la altura de la ocasión.

Durante 80 minutos, Argentina ofreció una exhibición de fútbol. Con Messi como conductor de una orquesta afinada, el equipo dirigido por Lionel Scaloni impuso condiciones desde el inicio. La diferencia de nivel fue tan notoria que el entrenador francés Didier Deschamps realizó dos cambios tácticos antes del entretiempo, una decisión inédita en una final mundialista.

La Scaloneta dominó con una defensa sólida, un mediocampo preciso y un ataque voraz. Ángel Di María fue determinante: desde la banda izquierda provocó el penal que Messi convirtió para el 1-0 y luego marcó el 2-0 tras una jugada colectiva memorable que recorrió toda la cancha y reflejó la identidad del equipo.

Con el partido controlado, Argentina comenzó a regular energías en el segundo tiempo. Sin embargo, a los 80 minutos se produjo un giro inesperado. Un penal cometido por Nicolás Otamendi le permitió a Mbappé descontar y, apenas un minuto después, el delantero francés igualó el marcador con una volea fulminante. En un instante, la final soñada se transformó en pesadilla.

Los fantasmas del pasado reaparecieron: la final perdida en Brasil 2014, las frustraciones en la Copa América y la posibilidad de ver a Messi otra vez sin el título máximo. Con esa carga emocional, el equipo argentino afrontó el alargue.

En el tiempo suplementario, Messi volvió a poner a Argentina en ventaja con su segundo gol de la noche, pero Francia empató nuevamente a diez minutos del final por una mano de Gonzalo Montiel. Mbappé selló su triplete y llevó el partido al límite.

Cuando todo parecía encaminado a los penales, llegó una de las jugadas más icónicas de la historia del fútbol: a los 122 minutos y 44 segundos, Randal Kolo Muani quedó mano a mano con Emiliano “Dibu” Martínez. El arquero argentino achicó con valentía y bloqueó el remate con su pierna izquierda, una atajada que evitó la derrota y se convirtió en leyenda.

En la tanda de penales, Argentina fue perfecta. Con Martínez imponente bajo los tres palos y ejecuciones sin fallas, la Selección selló el triunfo y desató un festejo eterno. El grito de “¡Argentina campeón del mundo!” volvió a recorrer el planeta y quedó grabado para siempre en el corazón de millones.

Tres años después, aquella noche en Qatar sigue viva como un recuerdo imborrable, símbolo de resiliencia, talento y gloria.

Noticia Anterior

Mendoza habilitó sanciones para padres de alumnos que ejerzan bullying escolar

Noticia Siguiente

Falleció el Indio Solari: murió una de las figuras más influyentes de la historia del rock nacional

Comentarios

  • Se el primero en comentar este artículo.

Deja tu comentario

(Su email no será publicado)

🔔 ¡Activa las Notificaciones!

Mantente informado con las últimas novedades.