Condenan a dos clanes narco que operaban desde cárceles entrerrianas

Dieciocho personas fueron sentenciadas por integrar organizaciones que manejaban la venta de drogas desde unidades penales de Victoria y Gualeguay. Hubo penas de hasta 6 años y medio, multas millonarias y decomiso de bienes.

En un fallo de fuerte impacto para la lucha contra el narcotráfico en Entre Ríos, el Tribunal Oral Federal de Paraná condenó a 18 integrantes de dos organizaciones criminales que coordinaban la comercialización de estupefacientes desde el interior de cárceles de la provincia.

La sentencia fue dictada en el marco de un juicio abreviado por el juez federal Sebastián Gallino, con la intervención del fiscal general José Ignacio Candioti y su equipo. La investigación, iniciada en 2023, permitió desarticular dos estructuras que operaban de manera simultánea y con roles definidos tanto dentro como fuera de los establecimientos penitenciarios.

Por un lado, el denominado “Clan Millen”, con base en Paraná y Gualeguay, funcionaba desde la Unidad Penal N°7 y sostenía su operatoria principalmente a través de vínculos familiares. Por otro, el grupo conocido como “Clan Luque”, con epicentro en Victoria, era dirigido desde la Unidad Penal N°5 por Jonathan Luque, quien organizaba la compra, ingreso y distribución de droga.

El tribunal impuso penas que van desde los 3 años de prisión condicional hasta los 6 años y 6 meses de cumplimiento efectivo. Entre los principales condenados se encuentran Luque, señalado como organizador y financista, y Juan Alexis Millen, considerado uno de los referentes del otro grupo. Ambos recibieron también multas superiores a los 7 millones de pesos.

La investigación demostró que, pese a estar detenidos, los líderes lograban mantener el control de las operaciones mediante redes externas que distribuían la droga en distintos puntos de la provincia. Esta modalidad —dirigir actividades delictivas desde prisión— fue especialmente destacada por la Justicia como un agravante.

Además de las condenas, se ordenó el decomiso de vehículos utilizados en la logística del narcotráfico y se rechazaron planteos de la defensa que buscaban declarar inconstitucionales las multas.

El fallo no solo desarticula dos organizaciones activas en el territorio entrerriano, sino que también expone una problemática creciente: la capacidad de ciertos grupos para sostener estructuras criminales incluso desde el encierro, utilizando contactos, familiares y recursos externos para mantener el negocio ilícito.



Autor: Gerardo Gómez

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