Falleció el Indio Solari: murió una de las figuras más influyentes de la historia del rock nacional
Araceli González se quebró al hablar de Adrián Suar y expuso el dolor que aún la atraviesa
La actriz regresó a la pantalla de El Trece y, tras días de exposición mediática, se emocionó en el programa de Mirtha Legrand
Araceli González volvió a ocupar un lugar central en la agenda mediática luego de su participación en Otro día perdido, el ciclo conducido por Mario Pergolini por El Trece. Su aparición significó su regreso a la pantalla del canal donde trabaja su ex pareja, Adrián Suar, con quien tuvo una separación conflictiva y es el padre de su hijo.
Fiel a su bajo perfil, la actriz suele evitar referirse públicamente a su vida privada. Si bien rehízo su vida junto a Fabián Mazzei, la relación con Suar dejó heridas que, con el tiempo, resurgen. En medio de este nuevo momento de exposición, González fue invitada a la mesa de Mirtha Legrand, donde terminó quebrándose al hablar del vínculo que mantiene con su ex.
El momento más tenso se dio cuando la conductora le consultó por la falta de diálogo entre ambos, pese a que comparten la crianza de un hijo. “No me llevo, pero no por una decisión mía”, respondió Araceli, visiblemente afectada, antes de romper en llanto. “A veces, cuando las relaciones se terminan, una de las partes elige que el vínculo sea así”, agregó.
Con dolor, la actriz también reflexionó sobre el poder que tiene Suar dentro del medio: “Sé que Adrián es un hombre muy influyente en la televisión y que está rodeado de mucha gente. No siempre eso es bueno. Es difícil saber con quién quedarte y con quién no. Yo creo que fui la no elegida”.
A pesar de la distancia y del escándalo que rodeó la separación, González no dudó en destacar la carrera de su ex marido. “Es un hombre muy talentoso que transformó la televisión argentina. Muchas veces le digo a Toto que no es consciente de lo que fue su papá”, expresó.
La actriz también comparó su divorcio con Suar con el que atravesó anteriormente con el padre de Flor Torrente, con quien logró una separación más armónica. “Divorciarse nunca es fácil. Fue muy duro, pero con el tiempo hubo agradecimiento. Me llamó y me agradeció la forma en la que crié a su hija. Eso es conciliar. A veces se puede y a veces no”, reflexionó.
Al recordar el final de su matrimonio con el productor, Araceli habló entre lágrimas del proceso personal que debió atravesar: “Trabajé mucho para soltar. Es un hombre al que amé profundamente y tuve que dejar ir”.
Finalmente, la actriz remarcó que su mayor preocupación siempre fue el bienestar de sus hijos. “Me duele mucho ver sufrir a mi hijo. Como madre, mi rol fue proteger, cuidar y defender puertas adentro. Nunca me interesó exponer esto ni hacer prensa con mi dolor”, concluyó.
Comentarios
¡Sin comentarios aún!
Se el primero en comentar este artículo.
Deja tu comentario