Sábado, 06 de junio
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Un legado de danza y pasión: La vida y obra de Miguel Ángel Saravia

Miguel Ángel Saravia

La inspiradora historia de Miguel Ángel Saravia, fundador del Instituto Saravia y del Ballet de Arte Folklórico Argentino (BAFA).

Nacido en La Emilia, San Nicolás de Los Arroyos, Miguel Ángel Saravia encontró su pasión por la danza a temprana edad. 

Con apenas siete años llegó a General Pacheco, ciudad que adoptó como propia y donde desarrolló toda su vida. Desde muy pequeño, Saravia sintió una fuerte atracción por la danza, y su historia comenzó en un escenario improvisado en un bar de la zona, donde bailaba gatos y chacareras junto a su hermana.

A los ocho años, Saravia debutó por primera vez con el Pericón Nacional, en la Parroquia de la Anunciación de la Virgen, bajo la dirección de la profesora Elda Veckiardo. 
Esa pasión lo llevó a formarse con dedicación hasta convertirse en profesor y, con el tiempo, en fundador de una institución que marcó a generaciones de artistas: el Instituto Saravia.

A lo largo de los años, el BAFA recorrió escenarios de más de diez países, en giras que suman decenas de ciudades de España, Rusia, Francia, Italia, Portugal, Israel, México, Chile, Perú, Brasil y Venezuela, entre otros. 
En cada viaje participaron docentes y alumnos, quienes encontraron en esas experiencias la posibilidad de crecer como artistas y difundir la identidad tigrense y nacional en el exterior.

El recorrido de Miguel también estuvo marcado por obras emblemáticas, como la versión del Evangelio Criollo, que estrenó en 1969 en la Catedral de Mar del Plata.

A lo largo de los años, el BAFA interpretó más de 39 historias religiosas y patrióticas, así como homenajes a figuras de la cultura, siempre con una puesta en escena cuidada hasta el mínimo detalle en vestuario, maquillaje y escenografía.

Hoy, Miguel Ángel Saravia es reconocido como un referente cultural que no solo formó a bailarines y docentes, sino que abrió caminos para que la cultura de Tigre y de la Argentina trascienda fronteras. 

Un vecino que hizo de su vocación una misión, inspirando a nuevas generaciones con su mensaje de disciplina y compromiso con la historia y las raíces.

La necesidad de ampliar ese camino formativo lo llevó a desarrollar la fundación DIARC, destinada a la capacitación docente y a la creación de programas reconocidos con puntaje oficial. 
A través de esta institución se dictan seminarios, talleres y capacitaciones en distintas ramas de la danza y la producción artística.

Cada año, la fundación entrega alrededor de 40 becas a jóvenes de Tigre, lo que les permite oportunidades de formación y desarrollo artístico.

En la actualidad, él y su familia continúan al frente del Instituto y del BAFA, consolidando un espacio de formación y creación. 

En las vitrinas del Instituto se puede apreciar una parte de su gran recorrido, con numerosos premios e imágenes de sus distintas giras. 

Saravia es un hombre especial, con una gran pasión por lo que hace, pero también con disciplina, constancia y el deseo de más. Su legado es un ejemplo de dedicación y pasión por la danza y la cultura argentina.

Lali Be

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