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El Gobierno de Javier Milei decidió modificar de manera profunda el funcionamiento de la Quinta Presidencial de Olivos. Según comunicó oficialmente la Casa Rosada, la Casa Militar asumirá la responsabilidad integral de las funciones de seguridad de la residencia y de los lugares donde se aloje transitoriamente el Presidente y su familia. La transferencia de responsabilidades y bienes deberá completarse en un plazo máximo de 60 días. La decisión fue presentada como una forma de elevar los estándares de eficiencia y seguridad presidencial.

El cambio implica además la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos y una separación de las funciones de seguridad, administración y control. El propio Gobierno reconoce que la reorganización permitirá reducir la estructura formal y la cantidad de personal que permanece habitualmente en la Quinta. Casa Militar ya tenía entre sus atribuciones la seguridad del Presidente, de su familia y de la Residencia de Olivos, de acuerdo con los objetivos establecidos por el Decreto 50/2019. Su jefe es actualmente el general de brigada Sebastián Ignacio Ibáñez.

La explicación oficial combina dos argumentos: una supuesta “escalada de la inseguridad a nivel global” y la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre. Según Presidencia, el viaje papal implicará un importante movimiento de personal externo para realizar obras y servicios de acondicionamiento. Sin embargo, medios como TN e Infobae consignaron, citando fuentes del Gobierno, que también existiría preocupación por movimientos internos y posibles filtraciones de información que podrían comprometer la seguridad presidencial. Ese último aspecto no aparece como fundamento explícito en el comunicado oficial y, por lo tanto, debe ser presentado como una versión atribuida a fuentes y no como un hecho confirmado.

La reestructuración también abrió un frente laboral. Distintas coberturas informaron sobre el desplazamiento o desvinculación de trabajadores civiles que cumplían tareas de cocina, mantenimiento, jardinería y administración. La cantidad exacta de personas afectadas presenta diferencias entre las fuentes: algunas mencionan 12 despidos, mientras otras hablan de cerca de 20 desvinculaciones y un número mayor de trabajadores reubicados. Por eso, el dato que puede confirmarse oficialmente es la reducción de la estructura y del personal, pero no una cifra definitiva de despidos.

La decisión modifica así el esquema de funcionamiento de uno de los espacios más sensibles del Poder Ejecutivo: la residencia donde Milei desarrolla buena parte de su actividad política. El Gobierno sostiene que busca más seguridad y eficiencia, mientras que las versiones sobre filtraciones y la reducción del personal agregan una dimensión política y administrativa al cambio. La cuestión que queda planteada es si se trata exclusivamente de una reorganización preventiva o si la Casa Rosada está respondiendo también a problemas internos de confianza y control que todavía no fueron explicados públicamente.

Autor: lbogliano