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La Basílica Nacional de Nuestra Señora de Luján se prepara para recibir al papa León XIV, quien llegará a la ciudad el miércoles 11 de noviembre como parte de su visita apostólica a la Argentina. El programa oficial establece una misa a las 10 en la plaza de la Basílica, aunque no se informó que el Pontífice vaya a realizar un recorrido por el interior del templo.

Detrás de su imponente fachada neogótica hay espacios y objetos que forman parte de una historia que comenzó a fines del siglo XIX. La construcción actual comenzó en 1890 bajo la dirección del arquitecto francés Uldéric Courtois y quedó terminada en 1935. Sus dos torres alcanzan unos 106 metros y el edificio fue declarado Monumento Histórico Nacional por el Decreto 283/1998.

Uno de los sectores menos conocidos es la Cripta, inaugurada en 1980. Allí se conservan más de 70 imágenes marianas provenientes de distintos países y regiones. El complejo también cuenta con un Museo Histórico que reúne objetos vinculados con la Virgen de Luján, entre ellos la corona original y la Rosa de Oro entregada por el papa Juan Pablo II.

Otro de sus tesoros está en las alturas. La Basílica posee vitrales realizados por la Casa Dagrand de Burdeos que representan episodios de la historia de la Virgen, mientras que su órgano mayor, de la firma francesa Mutin-Cavaillé Coll, cuenta con unos 3.800 tubos. Además, las 13 campanas originales fueron traídas desde Milán y las torres conservan el antiguo sistema de relojería.

La llegada de León XIV vuelve a colocar a este santuario en el centro de la escena religiosa argentina. La Municipalidad de Luján ya trabaja en la organización para recibir a los peregrinos y convocó a instituciones y particulares a ofrecer alojamiento y servicios ante la llegada de miles de visitantes. El Municipio incluso señaló que se estima una concurrencia de alrededor de un millón de personas, aunque esa cifra es una previsión y no un número confirmado de asistentes.

Autor: lbogliano