Científicos observaron cómo nacen las galaxias más masivas del Universo gracias al telescopio James Webb
Un equipo internacional de astrónomos, con participación de una investigadora argentina del CONICET, logró registrar un proceso que ocurrió hace más de 11.000 millones de años. El descubrimiento revela cómo varias galaxias gigantes interactúan y se fusionan para formar algunas de las estructuras más colosales del cosmos.
Un equipo internacional de astrónomos dio un paso clave para comprender cómo se formaron las galaxias más grandes del Universo. Gracias a las observaciones realizadas con el Telescopio Espacial James Webb (JWST), los investigadores lograron identificar un conjunto de galaxias gigantes que se encuentran en pleno proceso de fusión, un fenómeno que habría dado origen a algunas de las estructuras más masivas conocidas.
El descubrimiento contó con la participación de la investigadora argentina Victoria Reynaldi, integrante del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y del Instituto de Astrofísica de La Plata (IALP).
Los resultados fueron publicados en las prestigiosas revistas científicas Open Journal of Astrophysics y Astronomy & Astrophysics.
Un viaje al Universo de hace más de 11.000 millones de años
El objeto estudiado, denominado TGSS J1530+1049, se encuentra a una distancia tan enorme de la Tierra que su luz comenzó a viajar cuando el Universo tenía menos de 2.000 millones de años, permitiendo a los científicos observar una etapa muy temprana de la evolución cósmica.
Hasta ahora se creía que se trataba de una única radiogalaxia, un tipo de galaxia que emite enormes cantidades de energía en ondas de radio debido a la presencia de un agujero negro supermasivo en su centro.
Sin embargo, las imágenes obtenidas por el James Webb revelaron una realidad mucho más compleja.
Un gigantesco "rompecabezas" de galaxias
Las observaciones permitieron comprobar que TGSS J1530+1049 no es una sola galaxia, sino un enorme conglomerado integrado por al menos diez objetos diferentes, agrupados en dos grandes sistemas que interactúan gravitacionalmente.
Los investigadores descubrieron que varias de estas galaxias poseen masas extraordinarias y se encuentran muy próximas entre sí, una condición que favorece su futura fusión.
Con el paso de millones de años, todas ellas terminarán formando una única galaxia gigante, similar a las enormes estructuras que hoy ocupan el centro de los cúmulos de galaxias y que figuran entre los objetos más luminosos y masivos del Universo.
Una fábrica de estrellas
Otro de los datos más sorprendentes del estudio es la intensa actividad de formación estelar detectada en estas galaxias.
Mientras que la Vía Láctea produce actualmente entre tres y cinco estrellas similares al Sol por año, algunas de las galaxias analizadas generan más de cien estrellas anualmente, una velocidad de producción estelar extraordinaria para una etapa tan temprana de la historia del Universo.
Este nivel de actividad confirma que ya habían acumulado una enorme cantidad de masa y continuaban creciendo de forma acelerada.
Un descubrimiento que desafía las teorías actuales
Desde el Instituto de Astrofísica de La Plata destacaron que el hallazgo representa una oportunidad única para poner a prueba los modelos que explican la formación de galaxias en el Universo primitivo.
"Estamos ante resultados muy excitantes que ponen a prueba las teorías actuales sobre la formación de galaxias en el Universo temprano", señalaron los investigadores.
Además, afirmaron que las evidencias obtenidas indican que probablemente estén observando uno de los primeros procesos de fusión mediante el cual nacieron las galaxias más masivas del Universo.
El descubrimiento vuelve a demostrar el enorme potencial científico del Telescopio Espacial James Webb, considerado el observatorio espacial más avanzado construido hasta el momento y una herramienta fundamental para explorar los orígenes del cosmos.
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